viernes, 13 de marzo de 2015

NUESTRAS MANOS – MIS MANOS - SUS MANOS



Nos reunimos hoy en torno a María, porque ella es nuestra Madre, la Madre que Jesús nos dejó para acompañarnos en nuestro caminar por la vida. Muchos seres humanos, hermanos nuestros, sufren por causas muy diversas: hambre, enfermedad, guerra, droga,… Incluso nosotros en ciertas ocasiones nos encontramos cansados, hartos, sin ganas de seguir adelante, sin aprovechar tantas oportunidades que se nos brinda...
Mira tus manos ¿qué haces con ellas?  Quizá la letra de esta canción te ayude a dar respuesta a esta pregunta...    LAS MANOS DEL MUNDO  (ANDY & LUCAS)




LAS MANOS DEL MUNDO- ANDY Y LUCAS 
Hay muchas clases de manos
en las que puedes ver la verdad
manos que con el tiempo
se hacen viejas por la edad 
Manos que da gusto acariciar
y manos que pueden dar....
que pueden dar amor y paz 
 las manos son como el tiempo
que en las decisiones siempre va acompañar
a veces son como el fuego
que hay q cuidarlas o se puede quemar 
 hay manos buenas hay manos malas
manos que curan y manos q matan
manos que tocan mucho dinero
manos que sueñan poder tenerlo
manos que viven para el trabajo
y gente mala que las usa en el maltrato
manos que tocan guitarras de ensueño
manos que escriben libros y cuentos
 Así son las manos del mundo
que sin ir tan lejos te puedes encontrar
manos que con tu ayuda
hay muchas personas que han de necesitar
manos que da gusto acariciar
y manos que pueden dar...
que pueden dar amor y paz 
 Hay manos buenas
Hay manos malas ...



María es observadora, atenta a las necesidades de los demás y dispuesta a poner los medios necesarios para ayudar. Tras  el mensaje del ángel, María se puso en marcha para ir a ayudar a su prima Isabel que iba a tener un hijo. No se quedó con los brazos cruzados, extasiada, sino que se dispuso a servir. Igual ocurrió en la boda de Caná, de tal forma que cuando Jesús hace el primer milagro, lo hace a petición de ella.
Terminemos este rato con María, dirigiéndonos a ella y pidiendo que su ejemplo de mujer trabajadora, llena de amor y cariño, nos de la capacidad de ser personas que sepamos darnos, que sepamos ofrecer nuestras manos al servicio y ayuda de cuantos nos apremien.
Necesitamos a María PARA CAMINAR EN ESPERANZA, para superar nuestros miedos, nuestros cansancios, nuestras indecisiones,… Más aún, necesitamos a María para ser MENSAJEROS DE ESPERANZA entre tantos hermanos nuestros que están cansados, rotos y desesperados por los caminos del mundo.

jueves, 12 de marzo de 2015

NUESTROS PIES – MIS PIES - SUS PIES



En este día vamos a contemplar y reflexionar sobre nuestros pies, mis pies, Sus pies. Para ello, lo primero de todo, vamos a escuchar esta canción que hablar de caminar. Hagamos silencio y quedémonos con alguna de las frases de la letra.   (Proyectar el vídeo de la canción Caminando de Amaia Montero.)



CAMINANDO - AMAIA MONTERO
Borra tus huellas, toma las riendas,
solo es cuestión de caminar.
Caminando por la vida,
cantaré por el camino,
con las penas y alegrías,
me encontré con el destino.
El me dijo… lo mejor es ser uno mismo,
es mirar hacia delante,
y no perder nada ese rumbo.
Caminando por la vida,
comprendí que lo importante,
no es saber lo que uno tiene,
es saber lo que uno vale.
Que no es cierto lo que cuentan,
tanto tienes, tanto vales,
que no importa cuánto caigas,
lo que importa es levantarse.
Y ahora respira, mira hacia arriba,
queda camino por andar,
borra tus huellas,
toma las riendas,
solo es cuestión de caminar.
Caminando por la vida,
cantaré por el camino,
con las penas y alegrías,
me encontré con el destino.
El me dijo… lo mejor es ser uno mismo,
es mirar hacia delante,
y no perder nada ese rumbo.

María era una joven comprometida para casarse, en un sencillo y pequeño pueblo de Nazaret. En el medio de su vida cotidiana Dios le hace una propuesta y ella responde que sí con toda su vida. Nos muestra con su ejemplo que ser discípulo comienza por tener un oído atento a la palabra del Señor (ver Is. 50, 1-4) y no resistirse a su proyecto, entregando toda la existencia para hacer su voluntad.

El Adviento que Dios quiere



El adviento que Dios quiere es que abras bien las velas de tu nave y que pongas el motor en marcha; que salgas una vez más del puerto de ti mismo y que te arriesgues en busca de la tierra  prometida;  que  venzas  tus  apegos  y  comodidades,  los  que  te  impiden  crecer;  que superes  tus  miedos,  que  te  paralizan;  que  sacudas  tus  rutinas,  pura  mediocridad;  que confíes.
Y  una  vez  que  te  hayas  revestido  con  los  hermosos  trajes  de  la  esperanza,  predícala, siémbrala, sé su testigo. Da la mano al que te pide, levanta al que está caído, fortalece las rodillas vacilantes, di palabras de consuelo a los corazones tristes, ofrece razones para luchar a los que están desencantados, pinta de color toda la vida. Son muy necesarios los profetas de la esperanza.


 VEN SEÑOR JESÚS,  SÉ TÚ MI TESORO 
Para que no haya más tinieblas en nuestro mundo
Para que triunfe el bien sobre el mal
Para que aumente la fraternidad entre todos
Para que cese el odio y la violencia
Para que todos trabajemos por la justicia
Para que se defiendan los derechos humanos
Para que nuestro mundo viva en la esperanza
Para que nos enseñes el camino de la salvación
Para que nos animes en nuestras dificultades
Para que rompas las cadenas que nos esclavizan
Para que la alegría llene nuestro mundo de dolor.

EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (11,14-23)



En aquel tiempo, Jesús estaba echando un demonio que era mudo y, apenas salió el demonio, habló el mudo. La multitud se quedó admirada, pero algunos de ellos dijeron: «Si echa los demonios es por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios.» Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo en el cielo.
Él, leyendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino en guerra civil va a la ruina y se derrumba casa tras casa. Si también Satanás está en guerra civil, ¿cómo mantendrá su reino? Vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú; y, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros. Pero, si otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el botín. El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama.»
 
Palabra del Señor

miércoles, 11 de marzo de 2015

¿QUIÉN ERES?



“¿Quién eres?”, preguntaron a Juan el Bautista. Juan vivía en el desierto, había optado por un estilo personal de tal austeridad que llamaba la atención. Parecía alguien profundo, alguien enviado por Dios. Predicaba la conversión del corazón y el bautismo. Sin duda era alguien especial. ¿Sería el Mesías enviado por Dios? ¿En qué medida había que seguirlo?... Para aclararse, lo mejor es preguntar: ¿quién eres? La pregunta era por el sentido de su vida, por su misión, por su tarea, por quien le sostenía,... Juan dijo: “Yo soy una voz”. Un sonido que transmite un mensaje. Yo soy un dedo que indica un camino, yo soy una señal que recomienda prepararse para quien ha de llegar. “Yo soy –respondió Juan- muy poca cosa, el importante de verdad es aquel al que yo anuncio. Parece que Juan tenía muy claro quién era y sobre todo quién era en relación a Jesús. Así se definió él.
Hoy te toca definirte a ti. ¿Quién eres tú? ¿Quién eres tú en relación a Jesús? Si deseas que este Adviento sea un tiempo en el que te prepares de verdad para el encuentro con Jesús, tendrás que descubrir qué es ahora en tu vida lo importante y en qué medida el Señor forma parte de lo esencial.


En la encrucijada de mi vida.

Señor, empiezo a caminar por mi cuenta
y tengo que elegir un camino y acertar en él.
El mundo me ofrece sus caminos, fáciles, fascinantes:
camino del dinero, de la diversión,...
Aprovechar, sacar partido, vivir,...

Frente a esto tú me ofreces otro camino,
Me invitas a seguir el camino del amor.
Amor que es entrega de la vida
que es redención del oprimido,
establecimiento de la justicia, de la fraternidad.
Amor que es sinceridad, verdad, alegría y perdón,
amistad, grupo, comunidad.
Amor que salva y da sentido a la vida.

Amor que reconoce a Dios como Padre
que reconoce a todos los hombres como hermanos.
Aquí estoy, Señor, con esta edad que tú me das,
abierto el corazón a tu llamada.
Dame valor para seguir tu camino.