sábado, 16 de mayo de 2015

María, mujer agradecida



María es consciente de que todo lo que ella es y lo
que ella tiene es regalo de Dios.
Por eso canta: “El Señor ha hecho en mí obras grandes, ¡gloria al Señor!”
 El regalo de la vida, nos viene de Dios; el regalo de la inteligencia y nuestras cualidades propias nos viene de Dios; beneficios particulares que cada uno
sabemos de nosotros mismos, nos han venido de Dios.

María,
ayúdanos  a darnos cuenta de las maravillas que
Dios va haciendo en nosotros:
la vida, la familia, la educación, los amigos...
Ayúdanos a admirarnos con sencillez de lo bueno de cada día y a ser sencillamente agradecidos.
Que no nos pueda el orgullo de ser más que los demás, sino que sintamos el deber de poner lo que tenemos al servicio de los demás. Ojalá aprendamos que “amor con amor se paga” y   hagamos de nuestra vida un acto de servicio
a Dios y al prójimo.

jueves, 14 de mayo de 2015

Tus brazos y mis brazos



Los tuyos, María, siempre abiertos
Los míos, de vez en cuando, cerrados
Tus brazos, María, sosteniendo y animando
Los míos, en algunas ocasiones, echando peso
Tus brazos, María, aguardando
Los míos, a veces, desesperados
Los tuyos, Virgen María, acariciando
Los míos, queriendo o sin querer, arañando
Tus brazos, María, contemplando a Cristo
Los míos, María, perdidos en cosas secundarias
Los tuyos, María, arropando y acunando
Los míos, María, vacíos y egoístas
Los tuyos, María, acompañando al que sufre
Los míos, María, volcados en sí mismos
Tus brazos, María, elevados hacia Dios
Los míos, María, buscando las cosas de cada día
Tus brazos, María, empujando hacia adelante
Los míos, María, cansados de la lucha de cada jornada
Tus brazos, María, reconfortando 
Los míos, María, abatidos y deseando ser abrazados
¿Dónde el secreto de tus fuertes brazos?
¿Dónde la fuerza que los mantiene eternamente abiertos?
¿Dónde el secreto de su ser divino?
No me lo digas, María, ya lo sé:
Tus brazos son prolongación
de aquellos otros brazos
que nos aguardan en el cielo: los de Dios.
             Amén. 
        J.Leoz


miércoles, 13 de mayo de 2015

Tu corazón



Tu corazón, María, 
rebosa agradecimiento.
Tu corazón, María, 
desborda de felicidad.
Tu corazón, María, 
se siente engrandecido por la presencia de Dios
Tu corazón, María, 
ama incluso a aquellos que no te aman
¡Danos, María!
Un corazón sencillo 
para acoger a Dios
Un corazón noble 
para sincerarnos con El
Un corazón alegre 
para sembrar la ilusión
Un corazón desprendido 
para no mirarnos a nosotros mismos
Un corazón conciliador, 
para no cerrarnos a los que nos rodean
Y, si por lo que sea,
ves que nuestros corazones 
están cerrados con potentes candados:
ven a nuestro encuentro, María,
y rompe los eslabones que nos impiden ser libres.

J.Leoz

martes, 12 de mayo de 2015

Su pensamiento



MI PENSAMIENTO
Que nunca me deje de asombrar, 
para que Dios me encuentre dispuesto
Que no cierre las ventanas de mi corazón,
para que el Señor entre por ellas
Que no me acobarde ante las exigencias de la fe,
para que así yo mismo me dé cuenta de su valía
Que nunca me canse de mirar hacia el cielo,
para que no deje de pensar en él
Que no esté pendiente de mi imagen en el mundo,
lo importante es saber lo que Dios 
pensará de mí el día de mañana
Que no viva de espaldas a la fe,
para que Dios se me manifieste con fuerza
María;
Ayúdame a pensar en Dios y menos en lo secundario
Anímame a escuchar su voz en medio de tanto ruido
Abre mis entrañas para que, Jesús, nazca en mí
Enséñame el sendero que conduce hacia la confianza
Y, si por algo tropiezo y caigo, 
te pido que, entonces,
también tu pienses en mí y no te olvides de que existo
Amén.
               J.L.